En numerosos hogares de la ciudad no cuentan con los recursos para dar de comer a toda la familia y deben acudir a los comedores comunitarios.
Esta carencia se evidencia cada vez más, incrementando la demanda de asistencia alimentaria en estos espacios ubicados en las zonas más vulnerables. En los primeros cinco meses del año, la asistencia a los comedores que coordina el Movimiento Barrios de Pie registró un incremento del 20 por ciento y las perspectivas son poco favorables.