Unión y Boca repartieron puntos con una igualdad
El partidazo en Santa Fe no tuvo ganadores
Los arqueros terminaron siendo las figuras de la cancha. El conjunto de Ubeda empató cinco de los últimos seis partidos.
Lunes, 16 de marzo de 2026

En Santa Fe, Unión y Boca empataron 1-1 en un partido con muchas situaciones de gol, emotivo en la segunda mitad, con rendimientos superlativos de los dos arqueros, especialmente Mansilla.
El equipo local, que venía de empatar 4-4 con Independiente, volvió a mostrar en muchos pasajes del partido porqué está ubicado segundo detrás de Vélez, y porqué es uno de los animadores de este campeonato. Defiende bien, se ordena prolijamente en el fondo, forma un bloque compacto y toca con mucho criterio la pelota.
Cuello, Pitón, Palacios triangulan mucho con los laterales Vargas y Del Blanco, mientras los dos de arriba (Tarragona y Estigarribia) se mueven mucho facilitando el circuito de toque.
Vargas fue el gran protagonista de la jugada que terminó en la red de Marchesín: se fue por la derecha, le escapó a Blanco y Costa, metió el centro hacia atrás y Palacios controló, giró y dejó parado al arquero de Boca. No sorprendió a nadie que ese apagado Boca que apenas mostraba a Ascacibar en alza, se fuera al descanso perdiendo.
En la segunda mitad se armó otra historia. Se hizo eje Paredes, levantaron los laterales bien abiertos, Unión empezó a perder consistencia en las marcas producto de la merma física, y entraron en esena los dos de arriba de Boca.
Lo que no perdió el equipo santafesino fue esa columna en el arco que parecía infranqueable: las manos y los pies de Mansilla. El arquero tuvo cuatro atajadas brillantes, pero no pudo hacer nada con la chilena de Bareiro (rebote en el palo) y el remate cruzado de Merentiel. Sorprendió que en la segunda mitad Ubeda decidiera el cambio de Herrera por Ascacibar (estaba amonestado), pero después de todo no le salió tan mal porque el equipo se hizo dueño de la pelota.
Pudo haberlo dado vuelta Boca, no le faltaron oportunidades, pero en el último tramo los dueños de casa recuperaron la memoria de todo lo bueno que habían hecho en el primer tiempo, y pusieron en aprietos a Marchesín. Cuando el partido se iba de largo, Díaz, que había reemplazado a Estigarribia, tuvo dos chances clarísimas. En una pateó cruzado con poca puntería, y en la otra, debajo del arco, cabeceó desviado.
El empate dejó sensaciones diferentes en uno y en otro, convencidos de que debieron quedarse con la victoria. Seguramente, en frío terminarán por admitir que la igualdad es un resultado que se ajusta bastante a lo ocurrido.
Lunes, 16 de marzo de 2026