Viernes, 15 de Mayo de 2026
15/05/2026 10:36:01
Judiciales
“El daño enorme que me provocaron, no fue solamente, haberme privado de la libertad, sino también, físico y psicológico”

Lo aseveró en su extensa declaración “El Gringo” Alves Rubín, ante el Tribunal de Juicio. Ratificó las acusaciones contra los cuatro policías imputados en la causa. Dijo que no existió orden judicial, para allanar su domicilio y que ingresaron entre 12 y 13 policías a su casa. Habló de torturas que sufrió en la Comisaría 1º y denunció que siguió siendo víctima de intimidaciones y persecuciones, posteriores al hecho. Aseguró que Solán, fue el primero que le pegó en la cara. El lunes 18 de mayo, comenzarán los alegatos.

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Viernes, 15 de mayo de 2026

Continua el juicio oral y público, contra cuatro policías, imputados por los supuestos delitos de “Allanamiento ilegal, privación ilegítima de la libertad con abuso funcional agravada por el medio de comisión (violencia y amenazas) en concurso real”, cuyas víctimas fueron los hermanos Alves Rubín, por un hecho ocurrido en febrero del 2020.

El debate lleva ya 6 meses. En la primera etapa, declaró uno de los denunciantes: Ramón Alberto Alves Rubín (El Gringo).

Su declaración, duró 1 hora 15 minutos y se sometió al extenso interrogatorio de las partes.

Dijo que todo comenzó en la costanera, más específicamente, en la zona de la cancha de fútbol de arena, donde se disputaba un evento deportivo.

Definió a lo ocurrido como un “altercado” y negó que él haya agredido físicamente a alguien. Dejó en claro que “ese día había dos efectivos policiales, uno femenino y un masculino. Y en ningún momento a nosotros nos dieron la voz de alto o intentaron frenar la acción del altercado que se había producido en el momento”.

Relató que se retiró con su hermano del lugar -Orlando Armando Alves Rubín- para evitar más problemas, “nos fuimos a mi casa con mi hermano. Llegamos a mi casa en el patio. Estaba sentado mi hermano Bruno, con su esposa y su bebé, estaban tomando mate. Nosotros paramos el auto. Descendimos del auto y habrán pasado unos 5 o 10 minutos aproximadamente cuando irrumpen entre 12 o 13 policías en mi domicilio. Cuando entran todos los policías, yo me paro y el que primero me golpea en la cara fue Solán y ahí empezaron a pegarnos sin decirnos nada. Nos empezaron a arrastrar en el patio, porque también es cierto que hay que tener en cuenta que uno no sabe, con que te pega cuando son la cantidad que eran, porque eran muchos policías. Que yo sepa, no cometí ningún delito. No golpearon las manos, no nos dijeron por qué entraron a mi casa, qué fueron a buscar, y por qué nos pegaron, como nos pegaron, amenazándole a mi papá, a mí familia, sin importarles que había criaturas menores de edad”.

En su declaración, afirmó que “nunca me mostraron una orden judicial para ingresar al domicilio” y sindica a los uniformados, Solán, Salemi, Gómez, Estela Giménez y Duran, quienes entraron a su casa. Además, señaló a Gómez y Salemi, como quienes le pegaron después de Solán.

Luego, narró el recorrido desde su casa hasta la Comisaría primera, “nos suben a la camioneta de la policía, en ese trayecto, Salemi le pisaba la cabeza a mi hermano y Solán, me llevaba con la rodilla, apretándome a mí, hasta la Comisaría. De la Comisaría, nos bajan, nos hacen entrar, en un ante patio. Y ahí nos empiezan a pegar de vuelta sin hablarnos. Y nos decían que nos iban a matar a palos, que éramos unos hijos de puta y nada, después de cada pateadura que nos pegaban, nos mojaban. A mí en dos oportunidades, me pusieron boca arriba y me tiraban agua en la cara, no solo en todo el cuerpo, sino que en la cara”.

Amplió su testimonio acerca de esa situación que le tiraban agua “en un momento yo estaba recostado de frente a la pared con la parte derecha, hacia arriba y siento una descarga eléctrica en mi cuerpo”.

Preguntado, si usaron picana eléctrica, respondió “yo sentí un paso eléctrico en mi cuerpo, ahora si usaron una picana, no sé, no vi”.

Siguió relatando, lo acontecido en la Comisaría “nos meten adentro de la celda. Y yo no sé qué tiempo habré estado dormido, pero recuerdo una voz y verle la cara de García, burlándose si yo necesitaba algo. Cuando yo estaba tirado en el piso, que lo único que le pedíamos era agua y no nos dieron, ahí adentro de la celda donde estábamos, había sangre y mierda. Había un caño negro que pasaba por arriba del excusado y nosotros tomábamos agua de ahí, porque no nos daban, se burlaban”.

Interrogado sobre que hicieron cuando recuperaron la libertad, contestó “lo primero que hicimos fue ir a bañarnos, porque estábamos todos lastimados. Nos vestimos y nos fuimos al Hospital en el cual me atiende un médico en ese momento que estaba de guardia, le explico la situación y me dijo él que no me podía atender porque estaba ocupado, que lo único que podía hacer era darme la orden de placa, porque yo le dije que no podía mover el brazo”.

Alves Rubín, describió las heridas que tenía “estábamos todos golpeados, la nariz, los costados, los brazos, las piernas, estábamos muy pero muy golpeados, tal es así que a nosotros no sé qué tiempo, después nos llaman para hacerme una revisión del Cuerpo Forense que también comparecimos y constataba también las mismas lesiones que teníamos nosotros. Nosotros fuimos igualmente al doctor Irazú, que él sí nos revisó y yo le conté todo lo que había pasado”.

En la audiencia, Alves Rubín, denunció que posterior al hecho, recibió intimidaciones por parte de un vehículo policial, que merodeaba en su lugar de trabajo. Es así que presentó como prueba una foto del mismo, que fue admitida por el Tribunal, añadió al respecto indicó “esta foto la tomé yo después de unos días, al ser observado y perseguido y queriéndonos imponer miedo. Nos querían imponer miedo y llevando sistemáticamente esta forma de tortura psicológica, después de todo lo que sufrimos las torturas. Entonces yo decidí esperar el momento oportuno y sacar foto de este Chevrolet, que le voy a dar en mano a los señores jueces con los dominios de patente. Nosotros abríamos el taller y en muchas oportunidades lo teníamos a este auto”.

“Yo hasta el día de hoy, tomo un medicamento. A mí me produjeron un daño enorme, no solo porque me privaron de la libertad, me torturaron físicamente, sino también que me dejaron un daño muy grande psicológico de lo cual, hoy ni siquiera puedo disfrutar libremente de mis hijos. Tengo que tomar pastillas para dormir, se sufre mucho" y concluyó “soy un tipo que vivo laburando, nunca me he metido en ningún problema, la ciudadanía de Paso de los Libres, me conoce. Quizás te puede gustar más mi cara o no, pero jamás he tenido problemas con nadie”.

El Tribunal Oral y Penal, es presidido por el Dr. Gustavo Ifran, y acompañado por los vocales, Marcelo Pardo y Marcelo Fleitas; las partes: la Defensora Oficial, Dra. Susana Ferreira, que asiste a los imputados, Julio Gómez y Jorge Luis García; el Dr. Juan Carlos Vischi, asiste a Gonzalo Salemi y de manera remota se conectó el Dr. Hermindo González. La querella, representada por el Dr. Rodrigo Olivera Mansilla, la Fiscal de Cámara, la Dra. Noelia Lena.

El lunes 18 de mayo, comenzarán los alegatos. En la audiencia, también se acordó que los primeros en hacerlo, serán el Ministerio Público Fiscal y la querella; para de esa manera en una siguiente audiencia, desarrollen sus argumentos las tres defensas.
Por Ignacio Villanueva






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