Una noche mágica
Los Reyes Magos, el origen de una tradición milenaria
Esta noche del 5 de enero, los chicos pondrán sus zapatos para esperar los regalos de los Reyes Magos que llegarán cuando ellos estén dormidos. El origen de una tradición que alimenta la fantasía infantil y que perdura a través del tiempo.
Martes, 6 de enero de 2026

Todos hemos escrito en la infancia una carta para los Reyes Magos diciéndoles qué juguetes esperábamos para el 6 de enero y todos nos hemos ido a dormir con la ilusión de encontrar lo que queríamos en los zapatos. Antes de irse a la cama la noche del 5 de enero había que cumplir con el rito de dejar agua y pasto, para los camellos, aunque la tradición habla de pan. Quizá el pasto que se les ofrece en Argentina no esté dentro de la dieta de los camellos , pero los camellos la aceptan perfectamente por tener un paladar cosmopolita acostumbrado a lo que les dejan en cada país.
Es una suerte que los Reyes sean magos, porque, de otra forma, hoy sería imposible comprar regalos en Argentina, donde la situación económica, para la mayoría de sus habitantes, es sumamente difícil.
En realidad, la palabra magos, según la tradición, no tenía el sentido que le damos hoy, sino que debía entendérsela como astrólogos, pero el tiempo cambia las cosas y el hecho de atribuirles poderes mágicos les agrega una pizca de misterio porque significa que, en su condición de magos, todo lo pueden
La concepción de los Reyes Magos fue cambiando con el tiempo. En un principio, según parece, sólo se aludió a ellos como magos (astrólogos) que habían llegado de Oriente siguiendo la estrella de Belén para encontrar el pesebre donde dormía el niño que sería el rey de los judíos. Y, efectivamente, la estrella de Belén llevó a Los Reyes Magos al lugar indicado, donde el niño dormía en una precaria cuna de paja, celosamente cuidado por sus padres, María y José.
Por ese entonces, el Rey de Judea era Herodes, el que celoso de los posibles poderes del niño, les dijo a los Reyes Magos que cuando lo encontraran les avisara cuál era exactamente el lugar en que se encontraba. Su verdadero objetivo no era adorarlo como dijo, sino matarlo, pero los Reyes Magos fueron advertidos de la verdadera intención de Herodes por un ángel desoyeron las palabras de Herodes.
Fue así que, arrodillados frente al niño le ofrecieron sus regalos que consistían en oro, incienso y mirra. El oro era un metal precioso propio de los reyes. El incienso era un regalo de los dioses y la mirra era un anuncio de lo que sería el calvario de aquel niño en el futuro.
¿Pero cómo les fue revelado a los Reyes Magos el nacimiento del niño Jesús? La revelación se las hizo el Espíritu Santo a través de una epifanía. Fueron ellos los primeros en saber y en confiar en la Gracia Divina de quien acababa de nacer en un modesto establo
Si bien los Reyes Magos tienen un origen religioso porque están ligados al niño Jesús, la Biblia no ofrece mucha información acerca de ellos. En un principio, ni siquiera tenían nombre. Fue en la Edad Media, en que comenzaron a convertirse en las figuras que conocemos hoy y que fueron bautizados como Gaspar, Melchor y Baltasar. Sus nombres, curiosamente, se repiten siempre en el mismo orden. Es recién en el siglo VI que sus nombres aparecen en la ciudad de Ravena, más precisamente en la Basílica de San Apolinar el Nuevo, donde estaban escritos en un mosaico.
Toda la información de la que se disponía hasta entonces provenía de los Evangelios Apócrifos que son texto religiosos que no figuran en la Biblia y no están reconocidos por la Iglesia.
El sentido que adquirieron en la Edad Media produjo el sin fin de las obras artísticas, especialmente pictóricas referidas a la Adoración de los Reyes Magos. Prácticamente no hubo pintor que no hiciera su propia versión, desde Fra Angélico al Bosco, de Botticelli a Rubens.
Los Reyes Magos, el origen de una tradición milenaria
El hecho de que los Reyes Magos dejen sus regalos en los zapatos también tiene su historia que quizá no está directamente de los Reyes Magos, pero que fue incorporada a su leyenda. En la Edad Madia, los niños muy pobres solían dejar durante algunas noches sus zapatos en la iglesia para recibir alguna ofrenda que paliara su pobreza. Para que esto sucediera, por viejos que fueran los zapatos era necesario que estuvieran muy limpios. En algunos casos la tradición de lustrar los zapatos ha llegado hasta hoy.
Esta noche se repetirá el rito milenario de dejar los zapatos y de dejar también agua y comida para confortar a los cansados camellos que cada año salen a recorrer el mundo. En la Argentina los Reyes Magos tendrán que echar mano de todos sus poderes para poderes para dejar algo en los zapatos infantiles. La motosierra ha llegado incluso a las bolsas de los Reyes Magos.Martes, 6 de enero de 2026