RUMBO A LA VOTACIÓN
El triunvirato de la CGT se tomará su tiempo mientras el FreSU ya reclamó un paro de 36 horas
La conducción gremial reunirá a su mesa chica el lunes y definirá el miércoles el calibre de las medidas para el viernes. Las dos CTA, la UOM y decenas de gremios exigen profundizar.
Domingo, 22 de febrero de 2026

El paro del jueves último resultó contundente. La adhesión a la medida se sintió en todo el país y la conducción de la CGT informó “más de un 90% de acatamiento” a nivel nacional.
La participación de los gremios del transporte, en particular de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y La Fraternidad, terminó de garantizar la eficacia de la medida. Los colectivos de la empresa DOTA que en un número reducido circulaban gracias a la connivencia de su representación gremial con la empresa, lo hacían semi vacíos. Una muestra de que la simpatía por la medida de fuerza y el repudio al proyecto de reforma laboral oficial es creciente entre los trabajadores.
Opinión pública
De hecho, una encuesta de la consultora Zentrix indica que el paro general reunió el apoyo del 72% de la población a la vez que el sostén al proyecto de ley de “modernización” cayó desde el 55% que ostentaba en noviembre de 2025 al actual 48% y el rechazo, en sentido inverso, trepó desde el 39% hasta el 45,2%.
Esa realidad, sin embargo, no parece suficiente para alterar el resultado de lo que sucederá el viernes en el Senado cuando se de tratamiento definitivo a la ley que ya aprobó, con cambios, la cámara de diputados.
La calle
Es por eso que cobra mayor relevancia lo que pueda suceder en el terreno de la confrontación callejera que, de alguna forma, pueda alterar el escenario político y la hoja de ruta del gobierno y la oposición colaboracionista en el Congreso. En definitiva, es lo que sucedió en diciembre de 2017 cuando, una masiva manifestación, obligó al entonces gobierno de Mauricio Macri a redefinir los términos de su ofensiva y cajonear el proyecto de reforma que, en líneas generales, está siendo considerado en la actualidad.
A la hora del balance, la conducción de la CGT analizó el impacto de la medida y, en palabras de Jorge Sola, se jactó de que “ese humor social ha sido representado por la decisión de esta CGT”. A la vez, otros de los miembros del triunvirato, Cristian Jerónimo, advirtió que “no estamos dispuestos a entregar ninguna conquista” y adelantó que “acá no terminó nada, recién empieza el plan de acción de la CGT”.
Sin embargo, por el momento, la Central no ha fijado una agenda hacia el viernes ni convocado a una nueva reunión de Consejo Directivo. Fuentes de la secretaría de Prensa de la Central confiaron que el lunes “habrá una reunión” (posiblemente de la mesa chica) y que no se descarta que se convoque a un nuevo cónclave del Consejo Directivo el miércoles para que sea el que defina la actitud que tomarán hacia el viernes.
Grieta
Allí el escenario no estará exento de tensiones en la medida en que existe una profunda y creciente grieta que ya se puso de manifiesto el jueves cuando, un centenar de gremios afiliados a la CGT y las dos CTA y liderados por Abel Furlán de la UOM, Daniel Yofra de Aceiteros, Pablo Biró y Juan Carlos Schmid (CATT) y Hugo Yasky (CTA-T), Hugo Godoy (CTA-A) y Rodolfo Aguiar (ATE) desconocieron el carácter pasivo del paro que propuso la dirigencia y, al igual que sectores de la izquierda, las organizaciones sociales y las piqueteras independientes, los jubilados y el Plenario del Sindicalismo Combativo (PSC), movilizaron a la Plaza de los Dos Congresos.
Fueron casi cuatro cuadras compactas las que aportó el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) a la movilización que llegó hasta la mitad de la Plaza de los Dos Congresos y otro tanto las que se situaron frente a las vallas desafiando lo que, en boca de Rodolfo Aguiar, fuera concebido como un “paro dominguero”.
De hecho, esas mismas organizaciones con presencia en el Consejo Directivo, ya adelantaron su voluntad de profundizar las medidas con un paro de 36 horas y movilización al Congreso para este jueves y viernes.
Fue el dirigente de la combativa Federación Aceitera, Daniel Yofra el que adelantó el viernes que “vamos a hablar con el triunvirato de la CGT para que convoquen a un paro de 36 horas”.
El dirigente reiteró la necesidad de “profundizar un plan de lucha contra un gobierno que le declaró la guerra a la clase trabajadora”. Por eso, con relación a su propuesta a la cúpula cegetista, indicó que “si no lo hacen, iremos a un paro nosotros con el Frente de Sindicatos Unidos”.
El dirigente aprovechó para golpear también sobre los legisladores que llegaron al parlamento en las listas del peronismo. Se refirió a la “traición de los senadores y diputados que decían que iban a ir en contra de Milei y ahora no sólo no fueron contra Milei sino que fueron contra los trabajadores” y criticó a “los dirigentes de la CGT (que) estaban esperanzados en los políticos porque supuestamente tenían los números. Ahora están esperanzados en la Justicia y después van a estar esperanzados en una marcha a San Cayetano. Eso no tiene nada que ver con el sindicalismo. El sindicalismo se tiene que empoderar más allá de los partidos políticos”.
Desde el entorno del triunvirato aseguran que “definiremos la agenda en los primeros días de la semana y vamos a estar militando en las estaciones de tren como lo venimos haciendo”. A la vez adelantaron que ya están abocados a la estrategia legal en tanto “los abogados van a hacer una evaluación para ver que se puede llevar adelante”. Sobre el viernes, adelantaron que “no es probable que haya otro paro, costó mucho hilvanar opiniones, puede ser una movilización”.
Domingo, 22 de febrero de 2026