Gobierno de la alianza Vamos Corrientes
Turbulencias
Una semana pasada, signada de versiones sobre cambios en el gabinete municipal. Los primeros 100 días de gobierno en clave política. Santiago Rodríguez y Adriana Faraldo, el eje político de la gestión. El historial de renuncias en anteriores administraciones municipales. Las tensiones internas políticas dentro de la alianza gobernante local. Las desconfianzas mutuas. El radicalismo debate y busca redefinir su rol en el gobierno. El PJ se refugia en su bloque de concejales.
Lunes, 16 de marzo de 2026

Toda la semana pasada, la agenda de medios, estuvo atravesada por la información política con epicentro en la administración municipal, a casi 100 días del inicio de la gestión del intendente, Agustin Faraldo (Vamos Corrientes); desde la salida de Cristian Ortiz (MID), extitular de Desarrollo Humano, en el inicio de semana, hasta las versiones que pulularon el jueves y viernes sobre una posible renuncia del exintendente, Raúl Tarabini, a la Secretaría privada.
Realizar un balance estrictamente sobre la gestión de gobierno de estos primeros tres meses, resultaría al menos prematuro, y sería motivo de otro artículo, sin embargo puede apreciarse el modo de conducción política que intenta imprimir el ejecutivo municipal.
A todas luces no es un co-gobierno y está lejos de serlo. El estilo es más unipersonal –cuestión que no está discusión- en definitiva es una atribución legítima de todo intendente. Con claridad, Faraldo, delega funciones políticas, en su Secretario de Gobierno, Santiago Rodríguez, y encomienda responsabilidades de la gestión, a su sobrina, Adriana Faraldo (cumple funciones en la Secretaría privada); reservándose siempre, el jefe comunal, la última palabra. Así parece funcionar éste triángulo político y esquema de decisiones.
La historia de cambios de gabinete municipal, durante los inicios de una administración, no es nueva.
En el comienzo de este siglo, gobernó el Partido Nuevo, de la mano de Rubén Eduardo Verón (2001-2005), después de 10 años de hegemonía peronista. La inexperiencia y algunos desaciertos, durante los primeros meses de gestión, se devoraron al Secretario de Gobierno y al Secretario privado. Cabe destacar, que la crisis financiera del municipio desatada en el 2002, obligó a Verón a pedir una licencia en su función como intendente. Recién en el 2003 pudo encarrilar el gobierno, aunque no logró ser reelegido en el 2005.
Eduardo Vischi (UCR), gobernó la ciudad, dos mandatos, (2005-2009) y (2009-2013). Al menos veinte funcionarios, renunciaron en el transcurso de los dos primeros años. Las salidas incluyeron Secretario de Gobierno, Secretario privado, Directora de Acción e innumerables áreas. Pudo afianzarse recién en el 2008, hasta llegó a perder la primera elección local intermedia (2007). En el 2009, reeligió con el 72 % de los votos.
Raúl Tarabini (UCR), administró la ciudad del 2013 al 2017, heredó el gabinete de Vischi, y gobernó sin cambios sustanciales.
Martín Ascúa (PJ), gobernó dos períodos, (2017-2021) y (2021-2025). No fue la excepción a la regla, tuvo varios cambios de gabinete, en los primeros tiempos, que incluyó a su Secretario de Hacienda y otros funcionarios. El resto es historia conocida.
Volviendo a la actualidad. Con la salida de Ortiz, son cuatro los funcionarios que dejaron sus cargos. La versión de Ortiz, es que “le pisaban las iniciativas que pretendía llevar adelante”. Los cañones apuntaron, hacia el Secretario de Gobierno. La versión del ejecutivo es que, el área a cargo de Ortiz no funcionaba y solo se recibían quejas de las distintas Direcciones que estaban a su cargo. Un dato más al respecto del lugar vacante dejado por Ortiz; esta mitad de semana se conocería el nombre de quien será su reemplazante.
A pocos días, del comienzo de la gestión de Faraldo, dieron un paso al costado, Matías Gómez Velasco (antecesor de Ortiz) y José Irineo Cendoya (Secretaria de Coordinación y Planificación). El primero de ellos, dejó la función para acompañar a Ana Miño (vice-intendenta en uso de licencia) en el Ministerio de Educación; en tanto que el segundo, se sumó al Ministerio Secretaria General de la provincia, cuyo titular es Juan Pablo Fornaroli.
Otra de las funcionarias, que dejaría en los próximos días la Dirección de Educación es, Beatriz Tartaglino, para integrarse al equipo de trabajo de Ana Miño, en el Ministerio de Educación. Trascendió que Tartaglino, propondría a alguien de su cercanía, para continuar con la misma política. La idea habría tenido la aprobación del ejecutivo municipal.
También renunció, Christian Quiróz D'Avis, a la Dirección de Bromatología y fue reemplazado la semana pasada por Cristian Walser.
En cuanto al tema de Tarabini, las versiones de su renuncia fueron altisonantes sobre el final de la semana. Hasta el momento, eso no ocurrió. En el palacio municipal, niegan terminante la versión, y sospechan que se trata de una operación, proveniente del radicalismo, su socio en la alianza.
En el radicalismo hay silencio y cautela, pero asimismo existe disconformidad con los espacios logrados en el gobierno, “no era lo esperado” sostienen. La desconfianza es mutua. En off, dicen que van a esperar hasta mitad de año para decidir qué camino tomaran en la alianza. Los más encumbrados dirigentes no cesan sus viajes a la capital Correntina. En lo inmediato, los tres concejales de la UCR – pertenecientes al Comité- mantendrán la independencia del bloque. Consideran que el inicio de la actividad del Concejo Deliberante, el 1 de abril, los va poner en mejores condiciones de negociación con el ejecutivo, “ellos van a necesitar en el recinto nuestros votos”, razonan.
El 1 de abril, también será el puntapié inicial de otra etapa del Partido Justicialista, ahora en la oposición. Huérfanos del gobierno nacional, y obviamente del gobierno provincial, el PJ se va refugiar en el bloque de sus cinco concejales y desde allí machacar con los errores del oficialismo comunal, y atento a algún descuido de los concejales del radicalismo y Vamos Corrientes. Los números son muy ajustados por ahora a favor del oficialismo.
Características de una crisis política, no tiene lo acontecido en el gobierno municipal, al menos hasta aquí; pero sí de “turbulencias” propias del inicio de una nueva administración. En definitiva, los conflictos son inherentes a la política, resta saber, cuán elástica es la conducción de la alianza, Vamos Corrientes, para soportar los tironeos internos. La capacidad de escucha y mando de Agustín Faraldo, se pone a prueba.
Por Ignacio Villanueva
Lunes, 16 de marzo de 2026