Judiciales
“Verón engañó a su víctima diciéndole que era un juego, aprovechándose de su vulnerabilidad”
Lo afirmó en su alegato, la Fiscal de Juicio, Daniela Di Tomaso. Marcelo Maximiliano Verón, fue condenado a la pena de 13 años de prisión, por abusar sexualmente de una menor de edad. Para la Fiscal, “la existencia de los hechos quedaron acreditados”. En sus argumentos, dijo que la pericia interdisciplinaria fue “categórica”, al determinar que el relato la víctima fue coherente y congruente. Aseveró que el informe médico legal inicial, corroboró que tuvo lesiones compatibles con una agresión sexual, y que la conducta dolosa del acusado, provocó un grave daño en la salud mental de la menor.
Viernes, 24 de abril de 2026

El último martes, el Tribunal de Juicio de Paso de los Libres, presidido por el Dr. Marcelo Fleitas, y acompañado por los Dres. Marcelo Pardo y Gustavo Ifran, por unanimidad, declaró penalmente responsable y condenó a Marcelo Maximiliano Verón a la pena de 13 años de prisión, por los delitos “Abuso sexual gravemente ultrajante por su duración en el tiempo y las circunstancias, doblemente agravada por la condición de guardador”, “Abuso sexual, triplemente agravado y por grave daño ocasionado en la salud mental de la víctima”, “Corrupción de menores, agravada por la edad de la víctima”. Una menor de edad, perteneciente a su entorno familiar, fue la víctima.
Antes de conocerse el veredicto, se llevaron adelante los alegatos de clausura.
La primera en alegar, fue la Fiscal de Juicio, Dra. Daniela Di Tomaso, quien afirmó que “la existencia de los hechos quedaron acreditados”.
Sobre el relato de la víctima, sostuvo “la veracidad de sus dichos no se limita a esta apreciación, la pericia interdisciplinaria es categórica, indicó coherencia en su relato, con un discurso organizado y congruente entre lo que dice y lo que manifiesta, la Licenciada Acevedo y la Dra. Triay, fueron concluyentes en sus testimonios al indicar, indicios de veracidad y que todo lo evaluado es en base al hecho denunciado, incluso a preguntas de la propia defensa”. En esa línea de las pericias practicadas, la funcionaria judicial, descartó que haya existido “una manipulación”.
Di Tomaso, cuestionó los argumentos de la defensa del acusado, que refiere a que nadie vio nada, precisó “justamente de eso se trata esta clase de criminalidad; hechos cometidos en la intimidad, aprovechando la ausencia de un adulto, la convivencia, la confianza y la asimetría absoluta entre un adulto y una niña”.
En relación al informe médico legal inicial y la pericia ginecológica posterior, aseveró que “ambas son coincidentes en constatar signos compatibles con una agresión sexual” y añade “el relato de acceso carnal no quedó solo en la palabra de la víctima; encontró respaldo en la evidencia física”.
La Fiscal, subrayó “el relato de la víctima es directo, específico y persistente”, todo ello en consonancia con los informes médicos que acreditan el ataque sexual.
Al respecto de la pericia psicológica, aseveró “evidencia angustia, llanto, silencios, vulnerabilidad, impulso vital disminuido, tristeza, indefensión, pesadillas. Todo en el contexto de los hechos y con posterioridad a contar lo ocurrido. No se trata de una mera aflicción esperable; se trata de una alteración clínicamente relevante, compatible con un daño grave en la salud mental como resultado de un nexo causal directo de la conducta de Verón”. Insistió en el aprovechamiento de la vulnerabilidad de la niña.
En la faz penal, con respecto al dolo, la Fiscal fundamentó su postura ante el Tribunal “le dijo que era un juego, que no pasaba nada, que si contaba algo, le iba ir mal. Eso muestra no solo conocimiento, sino una clara voluntad de dominación sexual y de continuidad del abuso”.
Prosiguió diciendo “conocimiento que se robustece con la reacción inmediata de Verón al enterarse que fue descubierto, huyó del país. Conducta fugitiva que le valió un pedido de detención y la emisión de una Alerta Roja Interpole, esto implicó a las claras un intento de eludir a la justicia; y si volvió fue porque no tenía cómo solventarse, lo dijo él mismo al admitir que dormía en las calles. Esta fiscalía no tiene dudas que si hubiera tenido los medios, todavía estaría fugado y no hubiera reingresado ilegalmente al país. Si su intención era realmente someterse al proceso como la defensa asevera, su ingreso no hubiera sido clandestino”.
Al decidir el Tribunal, unificar los hechos, la Fiscal, pidió la pena de 16 años de prisión. El planteo inicial, fue de 20 años. La Asesora de Menores, Dra. Fiorella Cusinato, acompañó la solicitud del Ministerio Público Fiscal.
La próxima semana, se conocerán los argumentos del fallo del Tribunal de Juicio.
El hecho tomó notoriedad en septiembre del 2024, porque al trascender la denuncia de la familia de la víctima en estrados judiciales, Verón se dio a la fuga.
En esa oportunidad, la Fiscal de Investigaciones Concretas, Dra. Daniela Di Tomaso, había solicitado la orden de detención y que Interpol emita una Alerta Roja, ya que se había fugado por la frontera a Brasil, según registros de Migraciones.
Según la información que manejaba la Brigada de investigaciones, de la policía de Corrientes, Verón se ocultaba en la vecina ciudad de Uruguaiana . La policía de Brasil, venía siguiéndole los pasos al prófugo, hasta que tuvo la certeza, de que había regresado a Paso de los Libres por el puente internacional. Con la confirmación, se montó el operativo para su captura. Finalmente fue apresado, cuando ingresaba en la casa de su hermano en el barrio Lujan, sin oponer resistencia. Inmediatamente se le leyeron sus derechos, y solo atinó a negar los hechos que se le imputaron, aunque luego, ante la justicia, se abstuvo de declarar.
Por Ignacio Villanueva
Viernes, 24 de abril de 2026