EN SAN ISIDRO
Juicio por la muerte de Diego Maradona: lo que pasó en estas dos semanas de audiencias
Tras la anulación del primer debate, ya se realizaron cuatro audiencias. Sorprendió el principal sospechoso del caso, el neurocirujano Leopoldo Luque, quien prestó su testimonio en varias oportunidades. Además, declaró Gianinna Maradona, una de las hijas del futbolista.
Sábado, 25 de abril de 2026

Tras la anulación del primer debate el año pasado, el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°7 de San Isidro, integrado por los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón, ya llevó adelante cuatro audiencias: el 14, 16, 21 y 23 de abril. El neurocirujano Leopoldo Luque protagonizó varios instantes al pedir la palabra para defenderse. Además, declaró Gianinna Maradona, la hija del deportista, quien insistió en apuntar al entorno que tuvo su padre en los últimos momentos, cuando murió el 25 de noviembre de 2020 en la casa que alquilaba en el barrio privado San Andrés, en Dique Luján, partido de Tigre.
Como se sabe, Maradona llevaba adelante una internación domiciliaria luego de haber sido operado de un hematoma subdural semanas antes. Desde entonces, parte de su familia denunció que lo dejaron morir.
En este segundo debate oral se volvió a «foja cero» tras la anulación del primer juicio, cuando el año pasado la jueza Julieta Makintach fue apartada porque se estableció que había permitido que una productora grabara las audiencias para confeccionar un documental que tuviera como figura central a la propia magistrada.
La fiscalía abrió el debate con una fuerte acusación: calificó al equipo médico como un «grupo de improvisados» que precipitó el desenlace de Maradona. Siete profesionales de la salud, con Luque a la cabeza, son juzgados por «homicidio simple con dolo eventual”, una pena prevista de 8 a 25 años. El resto de los acusados son Agustina Cosachov (psiquiatra), Carlos Díaz (psicólogo), además del equipo de apoyo integrado por Nancy Forlini, Mariano Perroni, Ricardo Almirón y Pedro Di Spagna.
Espontáneamente, Luque pidió declarar a lo largo de las jornadas. Se desligó del caso al afirmar que no era el «médico tratante a cargo» ni responsable de la internación domiciliaria y buscó impugnar los peritajes que señalan que la muerte era evitable, sosteniendo que el desenlace era inevitable por el deterioro previo de los órganos de Diego (corazón, pulmones, hígado). Por si fuera poco, atribuyó el edema visible de Maradona a las maniobras de RCP posteriores a su muerte y no a una falla cardíaca no atendida en vida.
Por su parte, Gianinna declaró durante unas seis horas. Denunció que el equipo médico indujo a la familia a aceptar una internación domiciliaria deficiente y que existió una «manipulación absoluta» de la información. Recordó haber visto a su padre con una «voz robótica» e hinchado días antes del 25 de noviembre, advirtiendo a Luque sin recibir respuestas claras.
La intensidad del relato fue tal que Gianinna sufrió una descompensación en plena audiencia. «Mi papá estaba en un lugar que no era apto para él. No había un desfibrilador, no había una ambulancia en la puerta, ni siquiera un medidor de presión que funcionara. Lo dejaron morir solo en un cuarto que parecía un depósito”, aseguró.
La cuarta jornada fue más técnica y prestaron testimonio algunos policías y médicos que llegaron a la vivienda el día del fallecimiento. Los testigos confirmaron que la internación no contaba con elementos básicos de emergencia y se exhibieron videos de la escena tomados por la Policía Científica.
Luque volvió a declarar para confrontar a las hijas de Diego, compartiendo chats privados y audios con el fin de demostrar que eran ellas quienes tomaban ciertas decisiones sobre el entorno del astro.
El juicio continuará la semana que viene de acuerdo al cronograma de dos audiencias semanales, los días martes y jueves. Se espera el testimonio del psicólogo Carlos Díaz, uno de los imputados en la causa.Sábado, 25 de abril de 2026