EN EL DÍA INTERNACIONAL
Dengue: recomiendan reforzar la prevención en el norte para evitar otro brote y alertan por los efectos de El Niño
La última epidemia en Argentina, en 2023-2024, generó más de 580 mil contagios y 419 muertes. Los brotes en el país se dieron cada períodos de tres o cuatro años. Especialistas instan a tomar medidas preventivas antes que aumenten los casos. El rol de la vacuna y la incidencia de las lluvias en la proliferación de mosquitos.
Sábado, 29 de agosto de 2026

Los casos de dengue en el mundo aumentan. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el año 2000 se reportaron medio millón de diagnósticos, mientras que en 2024 fueron 14,6 millones. El cambio climático, la urbanización acelerada, la creciente movilidad de las personas y la expansión del área de distribución de su principal vector -el mosquito Aedes aegypti– aparecen entre los principales factores que explican ese aumento.
Por eso, en el marco del Día Internacional del Dengue –cada 26 de agosto- especialistas remarcan la necesidad de reforzar las políticas de prevención para evitar otro brote en Argentina. El foco, apuntan, debe ponerse sobre todo en el norte del país. El avance del fenómeno del El Niño, el aumento de lluvias y la posibilidad de inundaciones obligan a reforzar medidas y considerar la vacunación para anticiparse.
La epidemia registrada en Argentina durante la temporada 2023-2024 marcó un punto de inflexión para el sistema sanitario. Hubo más de 580.000 casos confirmados y 419 fallecimientos. El brote dejó en claro además que la distribución geográfica del virus continúa modificándose y que las condiciones que favorecen la transmisión están presentes durante períodos cada vez más prolongados.
Dengue: recomiendan reforzar la prevención en el norte para evitar otro brote y alertan por los efectos de El Niño
En la Argentina, históricamente se dieron brotes aproximadamente cada tres o cuatro años. Esta periodicidad no constituye una regla invariable, pero representa un antecedente que las autoridades sanitarias consideran al momento de planificar acciones preventivas. La última gran epidemia nacional hace tres años vuelve particularmente relevante la preparación anticipada de la próxima temporada de mayor circulación viral.
Los especialistas coinciden en que esa preparación no debería limitarse únicamente a la respuesta asistencial cuando los casos comienzan a aumentar. Al contrario, resaltan que es necesario fortalecer las acciones durante los meses previos a la temporada de mayor actividad del mosquito, cuando todavía existe margen para implementar medidas destinadas a disminuir el impacto epidemiológico posterior.
La gestión del ministro de Salud, Mario Lugones, apunta a que las jurisdicciones se ocupen del tema de forma local, siempre apelando al rol de «rectoría» de la cartera nacional.
El foco en el Norte
Más allá de la expansión del vector y la enfermedad, las regiones del Noreste Argentino (NEA) y el Noroeste Argentino (NOA) siguen concentrando condiciones que elevan el riesgo de transmisión: clima favorable para el vector, proximidad con países endémicos, intensa movilidad poblacional y cambios socioeconómicos que modifican la dinámica de exposición, generando nuevos centros urbanos y más circulación.
Además, epidemiólogos prestan cada vez más atención a la incidencia de fenómenos meteorológicos de gran escala. Las proyecciones asociadas a El Niño anticipan una mayor probabilidad de precipitaciones intensas e inundaciones, algo que puede generar condiciones favorables para la proliferación del mosquito vector.Sábado, 29 de agosto de 2026