Judiciales
La Defensora Oficial pidió que se investigue un “supuesto” falso testimonio en la denuncia de los hermanos Alves Rubín
Fue en el marco del juicio oral por la causa Alves Rubín. Ayer fue el turno de los alegatos de las defensas. Lo hizo primero la Defensora Oficial, Dra. Susana Ferreira y luego el Dr. Juan Carlos Vischi. Ferreira, alegó que en los testimonios de los hermanos, Alves Rubín, “existieron contradicciones, omisiones, con un tinte de exageración”. La funcionaria judicial, insistió, en que “la pelea comenzó en la costanera” y que fue allí donde se provocaron las lesiones físicas de los denunciantes. Ferreira, solicitó la absolución de sus dos defendidos. El martes 9 de junio, alegará el defensor de otro de los imputados y probablemente se conozca la decisión del Tribunal.
Martes, 2 de junio de 2026

En el séptimo mes de su inicio, prosigue el juicio oral y público, contra cuatro policías, imputados por los supuestos delitos de “Allanamiento ilegal, privación ilegítima de la libertad con abuso funcional agravada por el medio de comisión (violencia y amenazas) en concurso real”, cuyas víctimas fueron los hermanos Alves Rubín, por un hecho ocurrido en febrero del 2020.
Ayer lunes, 1 de junio, se siguieron desarrollando los alegatos de partes. En esta oportunidad, fue el turno, de las defensas de los acusados. Primero lo hizo la Defensora Oficial, Dra. Susana Ferreira, en representación de Julio Gómez y Jorge Luis García; luego, del Dr. Juan Carlos Vischi, que asiste a Gonzalo Salemi. El Dr. Hermindo González, abogado de Walter Solán, no pudo estar presente por un inconveniente de salud surgido antes de la audiencia. Por lo que se informó oportunamente la situación al Tribunal y a las partes, y se decidió que su alegato será el martes 9 de junio, de manera que, con el consentimiento del imputado, Solán, la representación suya en esa audiencia, la tuvo, la Defensora Oficial.
La funcionaria judicial, comenzó su alegato, cuestionando la acusación, “el problema o disturbio comienza antes de todo lo relatado en la denuncia, con el agravante de que todos esos actos nunca fueron individualizados, es decir que conducta tuvieron los acusados, lo que denota la falta de certeza necesaria para imputar a mis defendidos” y subrayó “cuando sabemos que las circunstancia de tiempo, modo y lugar debe ser individualizado, y seguimos sin saber qué tipo de acción realizó cada uno de mis defendidos, siempre se habló en forma plural y no individualizando”.
Ferreira, insistió con lo ocurrido en la costanera, “el mismo Ramón Alberto Alves Rubín – el Gringo- reconoció que los hechos comenzaron en la costanera, ese 2 de febrero del año 2020, en un horario aproximado de las 21:00 0 21:30 hs. Puedo decir que en la acusación fiscal, y la querella, existe un tinte de exageración, que se debe valorar con detenimiento, más cuando escuchamos a testigos que fueron coherentes entre ellos a diferencia de los manifestado por las victimas en esta causa, donde surgen contradicciones y omisiones”. En esa línea argumental, mencionó algunas de ellas y las desarrolló:
“No fueron 12 0 13 policías los que intervinieron en el operativo, como se denunciara, sino, 2 móviles, con 2 y 4 policías respectivamente. Es decir, estos últimos 4 policías, sirvieron de apoyo e iniciaron la persecución a los hermanos Alves Rubín desde la costanera, y como consecuencia del accionar de estos, a los que dando la voz de alto policía, estos hicieron caso omiso al mismo y siguieron su camino, muy a pesar de que los móviles tenían prendidas sus luces, las balizas, no parando a los llamados del personal policial, llegando a la vereda del domicilio sin entrar al mismo”.
Con respecto a los golpes denunciados que habrían recibido en la Comisaria, aseveró “los mismos hermanos ya fueron golpeados en la pelea que se produjo en la costanera antes de llegar a su domicilio” y resaltó “llama la atención a esta defensa es que una vez en la Comisaría, tanto el padre de los hermanos Alves Rubín y el abogado querellante, tuvieron contacto con los mismos de forma inmediata, a los hechos ocurridos y no se dieron cuenta de los golpes denunciados”.
Con relación, a lo manifestado por la profesional de psiquiatría, que “lo ocurrido causó un daño psicológico” a Ramón Alberto Rubín, la defensora, sostuvo “la misma profesional que lo evalúa, en este caso médica en psiquiatría, ya lo venía haciendo desde antes, estando medicado inclusive, lo que demuestra que el supuesto daño si existe, no se relaciona con los hechos juzgados acá, sino con otros problemas que ya tenía el señor Rubín, es decir que ya existía una dolencia anticipada, con el agravante de que la médica psiquiatra, jamás estuvo presente en el momento que ocurrieron los hechos, por lo que estamos ante una testigo de oídas, que solo escuchó a su paciente”.
Mencionó los informes médicos, “la denuncia de los hermanos Alves Rubín, acerca de que no fueron evaluados por médico alguno, es una situación absolutamente falsa, ya que no coincide con prueba agregada a la causa, ni tampoco con el testimonio del Dr. Vizcaíno, de donde surge que fueron evaluados 2 veces cada uno, el día 2 de febrero y al día siguiente, día 3; esto la querella y el MPF, pretenden poner en duda la experticia del Dr. Vizcaíno” y añadió “el mismo Dr. Irazú cuando se presenta en esta sala de audiencia dejó en claro que las lesiones podrían ser producto de una pelea”.
La defensora de García y Gómez, fue más lejos, enfatizó “las supuestas víctimas están incurriendo en un falso testimonio, por lo que solicito se investigue. Todas estas inconsistencias, implican demostrar que los dos denunciantes, estuvieron exagerando. Lo que demuestran estas exageraciones, siendo tan numerosas, es que se trata de testimonios inverosímiles, al punto que resultan imposibles de creer”, y reiteró “por todas estas exageraciones, deberían iniciar una investigación por posible falso testimonio”.
Ferreira, puso foco en la declaración de la personal policial, Estela Maris Giménez, quien se encontraba en un móvil policial, recorriendo la costanera, y le informan que se produce “una pelea campal en la cancha de fútbol”, por lo cual, según su declaración “se traslada ella y su compañero chofer García, hasta el lugar y pidieron apoyo a otro móvil”.
Relata la testigo Giménez, “al llegar al lugar, las personas indican a los Sres. Alves Rubín, como promotores de la pelea, quienes salieron corriendo hasta el auto y no paraban, motivo por el cual, subimos al móvil y los seguíamos con sirena y baliza encendida, pero jamás pararon. Ellos entraron por calle Bonpland, hasta Yatay, en contramano, ahí llegamos, no sabíamos que era la casa de ellos, pero no querían bajar del auto, le hicieron la requisa en el auto”.
Giménez, negó que hayan ingresado al domicilio de los hermanos Alves Rubín y sindicó al Gringo, como el que le dio la trompada a Solán y descartó que hayan participado, 12 o 13 policías en ese procedimiento, “fuimos 6 en total”, afirmó de manera categórica.
En torno a lo ocurrido luego en la Comisaría, la funcionaria policial, contó en debate “los reducimos, los subimos al móvil y nos vamos a la comisaría, llegamos, bajamos, les abro la puerta del patio, donde está la celda, yo vuelvo a la guardia y enseguida llega el Doctor, haciendo referencia al abogado querellante” y agregó la testigo “los hermanos ya venían golpeados de la pelea en la costanera, donde se golpearon y de la cual dispararon”.
Al finalizar su alegato, la defensa, hizo hincapié en todo lo manifestado “puedo decir que solo existen, numerosas contradicciones, omisiones, muchísimas dudas y sobre todo exageraciones de que fue lo que realmente sucedió” y aludió a un fallo reciente – en referencia al caso del homicidio de Jorge Duarte- “existen antecedentes recientes de este tribunal, donde fuera absuelta una de las acusadas por no circunscribir y no determinar en forma precisa que conducta realizó la misma, idéntica situación ocurre en este caso”.
Ferreira pidió la absolución de Julio Gómez y Jorge García.
La próxima audiencia será el martes 9 de junio, y probablemente ese día se conozca, la decisión del Tribunal de Juicio, constituido por los Dres. Gustavo Ifran, Marcelo Fleitas y Marcelo Pardo.
Por Ignacio Villanueva
Martes, 2 de junio de 2026