Judiciales
La causa judicial por la muerte de Nino Largueri sigue a la espera de ser elevada a juicio oral
Cuatro policías son los sindicados como los responsables del hecho. Ocurrió en la localidad de Monte Caseros en Agosto del 2015. Testigos aseguran haber visto cuando a la víctima lo apresa ilegalmente la policía. Luego otros testigos lo ven ensangrentado con moretones y huyendo de la policía. Días después el cuerpo de Largueri apareció flotando en el Río Miriñay Chico. En 2019, los uniformados fueron llevados a juicio por privación ilegítima de la libertad y vejámenes agravados, pero en la tercera audiencia el Tribunal Oral Penal de Paso de los Libres anuló el proceso y envió el caso nuevamente al Juzgado de Instrucción de Monte Caseros para su revisión. El diario Página 12, realizó un informe especial al respecto del tema.
Miércoles, 2 de septiembre de 2026

El 14 de Agosto del 2015, aproximadamente a las 23:45, se apersonaron en el domicilio de Matías Rodríguez en calle Italia 255 de la Ciudad de Monte Caseros, 4 policías, el Oficial Ayudante Cristian Ibalo, los Cabos Ramón Goín, Walter García y Roberto Aguirre, quienes se desplazaban en el móvil policial Corsa Classic, todo ello con la intención de aprehender a Sebastián “Nino” Largueri, siendo conducido el móvil por el Cabo Aguirre.
En el citado domicilio se encontraban el mencionado Rodriguez, su concubina Yesica Ruiz Diaz y un amigo de estos, Briant Sanchez. Antes que se haga presente la comisión policial al lugar referido, había llegado “Nino” Largueri, quien se quedó conversando con Sánchez en una especie de taller de chapa y pintura que Rodríguez tiene en el frente de su vivienda, mientras que éste y su concubina habían ido al interior de la casa a preparar la cena. Repentinamente apareció en la cocina de la vivienda Largueri, exaltado y nervioso, diciéndole a Rodríguez que afuera estaba la policía, entonces Rodríguez salió a ver que lo estaba sucediendo, entablando una conversación con el oficial Ibalo, quien le preguntó si en el domicilio se encontraba Nino Largueri, recibiendo una respuesta afirmativa de parte de Rodríguez, quien fue a buscar a Largueri ante el pedido del funcionario policial.
Enseguida apareció “Nino” Largueri pretendió prender un cigarrillo, pero como no tenía encendedor, le solicitó a Sánchez quien tampoco tenía. En ese momento el Suboficial Goin le ofreció un encendedor a Largueri, estirando su brazo para que “Nino” lo tomase, ya que los funcionarios policiales nunca ingresaron al terreno de la casa de Rodríguez, sino que permanecieron en todo momento en la vereda.
Al ir acercándose a Largueri uno de los policías lo tomó del brazo y lo sacó del terreno contra su voluntad, privándolo ilegítimamente de su libertad. De esta manera fue conducido forzosamente Largueri hacia el interior del móvil policial, colocándolo en la parte posterior del vehículo, en el medio de Goin y García que se sentaron cada uno a su lado. Como Largueri se resistía a ser trasladado hacía el vehículo policial, tanto Goin como García le propinaron golpes de puño por las costillas de Largueri, y siguieron pegándole una vez que estuvieron sentados en el interior del vehículo oficial.
Una vez reducido “Nino” Largueri, el vehículo se dirigió hacia la zona rural, es decir en las afueras de la ciudad.
En superioridad numérica y física, los imputados en la causa propinaron golpes de puño, patadas y cachiporrazos por distintas partes del cuerpo, dejándolo tirado o bien Largueri logró huir de sus victimarios, este punto es uno de los aspectos de la causa que se trata de determinar.
El procedimiento estuvo bajo las órdenes del oficial Ibalo, quien siempre tuvo el dominio del hecho.
Luego Largueri llegó hasta la casa de José Luis Soto, aproximadamente las 5:30 hs, y tras mantener una conversación con el mismo y de mostrarle las lesiones que poseía se retiró de la vivienda de Soto, y comenzó a deambular por la zona rural en cercanías del Campo “Gral. Ávalos”, hasta las 9:30 hs estimativamente en que fue visto por última vez por personal militar que se encontraba en la zona.
A partir de allí todo pasó a ser una incógnita, que hasta el día de hoy, la justicia no pudo develar.
Página 12, tomó contacto con la hermana de Nino Largueri, Anahí Andrade, quien brindó precisiones, sobre el historial de la causa judicial y la actualidad. El artículo se denomina “Once años sin Nino Largueri, desaparecido en democracia”.
Esto narró su hermana al diario: La Cámara de Apelaciones de Mercedes debe resolver el planteo de la familia para que la investigación por el secuestro, tortura y homicidio de Largueri a manos de la policía correntina siga abierta. “La jueza subrogante de Monte Caseros, Amelia Itatí Olivieri, durante la feria de verano sobreseyó por prescripción a los policías Goín, García, Íbalo y Aguirre, imputados por la privación ilegítima de la libertad y vejámenes agravados”, cuestionó Andrade. Y agregó: “Estos delitos fueron cometidos por funcionarios públicos, la ley dice que estas causas nos prescriben, bueno, entonces esto es un claro acto de encubrimiento y nosotros vamos a seguir confiando en que la justicia lo va a revertir, así de una vez se podrá juzgar y condenar a estos policías por lo que le hicieron a mi hermano”.
Andrade dijo desconocer a esa magistrada, en tanto la jueza de la causa es Elsa López. “Con este accionar desde la justicia queda demostrado el ensañamiento por mantener la impunidad y el encubrimiento hacia los policías acusados”, apuntó. “Llamamos a todas las organizaciones políticas, sindicales, de derechos humanos, y personas autoconvocadas a sumarse a la campaña #JusticiaPorNinoLargueri y #NoAlCierreDeLaCausa. En julio de 2023 los uniformados habían sido indagados por la jueza López.
En enero de 2020, pocos días antes del estreno del documental Qué pasó con Sebastián Nino Largueri, sus familiares fueron amenazados para que ”se dejen de joder" con sus reclamos. Sin embargo, no fue ni la primera ni la última vez que fueron hostigados. “Estos años de lucha me costaron muchísimo, acá la policía mete mucho miedo”, había dicho Andrade a este diario. Esto nunca cesó: este verano se cruzó con Goín, que custodiaba una fiesta en el río.
En ningún momento de esta década se investigó la desaparición durante 15 días de Nino ni su posterior homicidio. Los oficiales acusados, a excepción de Íbalo, siguieron en funciones y tres de ellos fueron premiados con ascensos. Nunca fueron presos, a pesar de los pedidos del abogado de la familia, Hermindo González, para que les dicten la prisión preventiva.
En 2019 fueron llevados a juicio por privación ilegítima de la libertad y vejámenes agravados, pero en la tercera audiencia el Tribunal Oral Penal de Paso de los Libres anuló el proceso y envió el caso a instrucción, al juzgado de Eduardo Alegre, para ampliar la imputación por el homicidio calificado. El juez Alegre hizo algunas testimoniales y terminó diciendo que no había elementos para acusar a los uniformados por el asesinato de Nino. Los familiares recusaron a este magistrado porque consideraron que en lugar de avanzar en el esclarecimiento del crimen, armó causas contra ellos.
En 2022 Alegre fue apartado de la investigación, y el caso pasó a la jueza Elsa López, de Monte Caseros, que llamó a indagatoria a los cuatro policías para el 17 de mayo de ese año. Pero ese día, Aguirre, García, Goin e Ibalo decidieron no presentarse, como tampoco aportaron una justificación al respecto, ni siquiera aparecieron sus abogados defensores. Finalmente argumentaron que se les había descompuesto el auto.
Así, la jueza los volvió a citar para el 4 de julio, esta vez acudieron custodiados por la “fuerza pública”, decidieron no responder las preguntas de la indagatoria y terminaron imputados por el homicidio calificado de Largueri. También les impuso nuevas reglas de conducta, como el impedimento de acercarse a la familia, y comparecer ante el juzgado cada mes.
En el pasado, los acusados no cumplieron las reglas y por eso la hermana de Nino tuvo miedo de represalias. “Siempre los tuve cerca, se me rieron en la cara, García nos sacó un arma afuera de un casino en la zona céntrica, lo tengo filmado”, describió.
Por ahora sigue demorada en el juzgado de instrucción de Monte Caseros, a la eterna espera de ser elevada a juicio oral.
Por Ignacio Villanueva
Miércoles, 2 de septiembre de 2026