CINE Y COMPROMISO
“NAZA”, el documental en el que 24 militares y agentes de inteligencia israelíes confiesan cómo funciona la maquinaria genocida que desangra Gaza
“Los nazis eran el diablo, pero ¿qué soy yo?”, se pregunta uno de los entrevistados por los directores Yuval Abraham y Rachel Szor. El estreno en Venecia terminó con casi 30 minutos de ovación y generó una enorme repercusión internacional.
Martes, 15 de septiembre de 2026

NAZA reconstruye desde adentro la maquinaria de la devastación de Gaza. El documental de los cineastas israelíes Yuval Abraham y Rachel Szor reúne los testimonios de 24 soldados y agentes de inteligencia israelíes que participaron, desde distintos lugares, de las operaciones militares sobre el territorio palestino. A través de sus relatos, la película intenta mostrar no sólo cómo se seleccionan los objetivos y se ejecutan los ataques, sino también las órdenes, los procedimientos y el lenguaje que permiten convertir la muerte de civiles en parte de un cálculo militar.
Abraham y Szor, dos de los cuatro realizadores de No Other Land, ganadora del Oscar al mejor documental en 2025 junto con Basel Adra y Hamdan Ballal, trabajaron durante tres años para reunir esos testimonios. Las entrevistas fueron filmadas de noche, sobre las terrazas de Tel Aviv. Producida por The Guardian y James Wilson, NAZA es el único documental que participa de la competencia por el León de Oro de la Mostra de Venecia.
El título remite a un acrónimo utilizado dentro de la inteligencia militar israelí para calcular la cantidad de civiles que se esperaba que murieran en un ataque. Ese vocabulario burocrático es uno de los centros de la película: convertir personas en una cifra permite integrar su muerte al cálculo de una operación. Los testimonios describen sistemas de vigilancia y herramientas de inteligencia artificial utilizadas para localizar objetivos vinculados con Hamas. En determinados casos, se ordenaban ataques contra viviendas aun sabiendo que allí había familiares del supuesto objetivo.
Uno de los entrevistados sostiene que podía aceptarse la muerte de hasta 500 civiles por un integrante de Hamas. También aparecen relatos sobre barrios atacados con habitantes refugiados, la quema de viviendas y la muerte de civiles cerca de centros de distribución de alimentos. Para los directores, no se trata de episodios aislados ni de soldados que actuaron por cuenta propia. El eje está puesto en las órdenes, las políticas, los procedimientos y el lenguaje que hacen posible la violencia a escala masiva.
Esa mirada determina también una de las decisiones formales más contundentes de NAZA. Gaza permanece casi siempre fuera de campo. Las entrevistas transcurren en una Tel Aviv reconocible y tranquila mientras, a pocos kilómetros, se desarrolla la destrucción. Las imágenes directas de Gaza aparecen apenas hacia el final. La distancia física entre ambos lugares se convierte así en una distancia política: quienes toman las decisiones aparecen separados de quienes padecen sus consecuencias.
Algunos de los militares entrevistados establecen vínculos entre la deshumanización que describen y patrones históricos de violencia, incluso en relación con el Holocausto. Abraham, nieto de sobrevivientes, aclara que no se trata de equiparar Gaza con la Shoah, sino de preguntarse qué significa recordar el Holocausto cuando ese recuerdo puede convertirse en un argumento para no mirar el sufrimiento de otros.
La película prolonga la investigación periodística que The Guardian, +972 Magazine y Local Call publicaron desde 2023 sobre los sistemas de vigilancia y selección de objetivos utilizados en Gaza. Pero el pasaje del periodismo al cine modifica la escala del relato: las 24 voces, ocultas detrás de la oscuridad y del anonimato, terminan componiendo el retrato de un sistema en funcionamiento.
El estreno mundial de NAZA en la competencia oficial de Venecia produjo una reacción inmediata. El público la despidió con una ovación de 25 minutos y, durante el aplauso, parte de los espectadores levantó banderas palestinas. La película quedó así en el centro de la conversación de la Mostra y de una repercusión internacional que excedió rápidamente el festival. NAZA compite por el León de Oro.
NAZA
Dirección: Yuval Abraham y Rachel Szor. Guion: Yuval Abraham y Rachel Szor. En competencia en el 83º Festival Internacional de Cine de Venecia.Martes, 15 de septiembre de 2026