DETALLES DE LA AUTOPSIA
Pity Álvarez: se reanudó el juicio y la hija de la víctima contradijo al músico
Tras varios intentos de la defensa por frenar el debate oral, declaró una médica que dijo que la víctima recibió cuatro balazos a corta distancia.
Martes, 15 de septiembre de 2026

Después de varias interrupciones y planteos de la defensa que durante las últimas semanas pusieron en duda la continuidad del debate, el juicio contra Cristian “Pity” Álvarez se reanudó este lunes ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°29. La jornada dejó además dos elementos relevantes: la declaración de la médica que realizó la autopsia de Cristian Díaz y el testimonio, incorporado sobre la marcha, de la hija de la víctima.
La médica forense Angélica Cristina Bustos ratificó ante el tribunal que Díaz recibió cuatro disparos y que fueron efectuados a corta distancia. Según su exposición, las heridas se produjeron cuando la víctima todavía estaba con vida. También explicó que dos de las lesiones tenían capacidad para provocar la muerte y que no era posible establecer cuál de los disparos se produjo primero.
La autopsia ya había comenzado a ser expuesta semanas atrás, pero aquella audiencia debió interrumpirse cuando Álvarez sufrió una descompensación y fue trasladado en ambulancia al Hospital Fernández. El episodio terminó sumándose a una sucesión de planteos vinculados con el estado de salud del músico.
Pero el capítulo médico no fue el único dato relevante de la audiencia. A pedido del fiscal general Sandro Abraldes, el tribunal incorporó como testigo a Jacqueline Guzzardi, hija de Cristian Díaz, quien recordó haber visto a su padre pocas horas antes del crimen.
La joven aseguró que no conocía ningún enfrentamiento entre ambos. “No tenía ningún conflicto con Álvarez”, sostuvo ante los jueces. También contó que el 11 de julio de 2018 su padre había ido a verla y que durante ese encuentro lo vio con normalidad.
El testimonio adquiere relevancia porque durante el proceso la defensa de Álvarez había planteado una versión según la cual Díaz habría ido a confrontarlo. De hecho, en una de sus declaraciones durante la instrucción, el músico había relatado que conocía a la víctima y que aquella noche se había producido una situación que terminó en una secuencia de “confusión, locura y miedo”.
La defensa cuestionó la incorporación de Guzzardi y luego pidió que su declaración fuera anulada porque, según sostuvo, se le había ocultado prueba. El tribunal rechazó el planteo. La Fiscalía sostuvo que la joven había sido convocada como testigo por primera vez durante la propia audiencia y que no existió ocultamiento alguno.
Una defensa que volvió a intentar frenar el juicio
La audiencia de este lunes no puede separarse de la seguidilla de planteos que viene realizando la defensa de Álvarez. El 7 de septiembre, los abogados Javier Baños y Sebastián Queijeiro habían pedido suspender nuevamente el debate por el estado de salud del músico. El tribunal rechazó esa solicitud, pero los defensores inmediatamente plantearon la recusación de los tres jueces y del fiscal Sandro Abraldes. La audiencia quedó entonces interrumpida a la espera de la decisión de la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional.
El viernes 11, el juez Gustavo Bruzzone rechazó la recusación y habilitó la continuidad del proceso. En su resolución sostuvo que, más allá de la extensión de los argumentos de la defensa, los cuestionamientos expresaban principalmente discrepancias con decisiones adoptadas por los magistrados durante el desarrollo del debate.
El proceso había tenido otro freno pocos días antes. El 2 de septiembre, Álvarez comenzó una audiencia con episodios de somnolencia, pidió permiso para ir al baño y terminó siendo asistido por el SAME y trasladado al Hospital Fernández. Según fuentes sanitarias citadas por Infobae, había sufrido un cuadro de glucosa elevada e hipertensión y no había tomado su medicación diaria.
Después de aquel episodio, dos especialistas presentados por la defensa recomendaron un tratamiento interdisciplinario urgente y advirtieron que no podían descartar un riesgo para su vida. Los abogados volvieron a utilizar esos informes para reclamar la suspensión del juicio.
El tribunal, sin embargo, mantiene el debate en marcha.
El caso
Pity Álvarez está acusado por el homicidio agravado por el uso de arma de fuego de Díaz, ocurrido durante la madrugada del 12 de julio de 2018 en el barrio Samoré, en Villa Lugano. Según la acusación fiscal, ambos comenzaron a discutir y luego se produjo una pelea. Álvarez habría extraído una pistola que llevaba en el bolsillo de su campera y efectuado un disparo contra Díaz. Cuando la víctima cayó al piso, habría realizado otros tres disparos.
El músico escapó del lugar y fue detenido horas después. El arma utilizada fue recuperada de una alcantarilla. La causa quedó durante años atravesada por las evaluaciones sobre el estado de salud mental de Álvarez.
En mayo de este año, el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°29 consideró que sus facultades mentales se encontraban estabilizadas y que estaba en condiciones de comprender el proceso penal y afrontar el juicio.
El debate comenzó finalmente el 10 de agosto. En esa primera audiencia, Álvarez se negó a declarar y dijo que lo haría “más adelante”.
Ahora, después de recusaciones, pedidos de suspensión, una internación y nuevas discusiones sobre su estado de salud, el juicio volvió a avanzar. La próxima audiencia fue fijada para el miércoles 16 de septiembre.Martes, 15 de septiembre de 2026