LATINOAMÉRICA
De la Espriella llega al gobierno de Colombia con anuncios rimbombantes
El empresario de ultraderecha, por empezar, romperá la tradición de que la asunción sea en Bogotá: será el viernes próximo pero él lo hará en Santiago de Cali.
Lunes, 3 de agosto de 2026

Abelardo de la Espriella asumirá la presidencia de Colombia en un contexto de espectacularidad que preanuncia un gobierno atravesado por artificios, acciones rimbombantes y gestos ampulosos. Más allá, claro, de las medidas de ajuste y antipopulares que prepara el gobierno de la denominada “Patria Milagro”. Electo por el partido Defensores de la Patria, el empresario millonario y representante de la nueva ultraderecha regional eligió como escenario de la ceremonia del próximo viernes 7 de agosto, a la Universidad Santiago de Cali (USC).
Con ello romperá una histórica tradición de posesión de mandato presidencial en la capital, Bogotá. Para conseguirlo, el Senado tuvo que aprobar el traslado a Cali, la tercera ciudad más poblada del país golpeada por constantes ataques de grupos armados, con los votos positivos de 58 senadores, que se impusieron ante 30 en contra, de la bancada de la izquierda petrista. La Cámara baja ya había tomado la misma decisión el martes. Acaso la primera victoria legislativa de De la Espriella, en un Congreso donde la derecha está bastante fraccionada. La intención original del presidente electo era asumir en una guarnición militar en el conflictivo departamento del Cauca. Pero el presidente saliente, Gustavo Petro, no autorizó el uso de instalaciones militares para el evento. Petro también llamó a la calma para el día de la asunción, ya que desde los sectores de lo que será el plano político opositor llamaron a manifestarse. Los seguidores del nuevo presidente también deslizaron en las redes que marcharían para apoyarlo, aunque no está confirmado. Más allá de eso, la mayoría de las organizaciones sociales y sindicales, entre ellas la CUT (Central Unitaria de Trabajadores de Colombia) y el Pacto Histórico, de Petro, convocaron a una concentración en Puerto Resistencia, punto emblemático de las movilizaciones tras el estallido social de 2019. El objetivo, dijeron los organizadores, es manifestar de manera pacífica las posiciones y preocupaciones frente al inicio de la administración de la Espriella, así como ratificar el derecho a la protesta y la defensa de los derechos sociales y políticos.
A tono con la impronta del nuevo gobierno, la Alcaldía de Cali, la Gobernación del Valle del Cauca, la Fuerza Pública y autoridades nacionales activaron un fastuoso plan especial de seguridad para garantizar el desarrollo de la ceremonia que se realizará en el auditorio La Arena. El sitio tiene capacidad para 2600 asistentes, otra garantía para dar un tono espectacular al evento. Entre las visitas de Estado se espera la presencia del rey Felipe VI de España, y los presidentes regionales, Javier Milei, de Argentina, Santiago Peña, de Paraguay, Daniel Noboa de Ecuador, José Antonio Kast de Chile y Rodrigo Paz de Bolivia. También se esperaba la participación de la peruana, Keiko Fujimori.
Pero no todo es puesta en escena. En los últimos días, el presidente electo viene actuando como si ya estuviera en funciones, tal como se vino comentando en esta sección. Ya tiene nombrado a todo el gabinete y a la mayoría de los funcionarios, con los cuales se reunía este fin de semana en un “retiro espiritual” con un tono místico que lo asemeja a otros dirigentes de la extrema derecha. Trabaja en la aplicación de sus próximas medidas y algunas ya las anunció, como la eliminación de las Áreas de Protección para la Producción de Alimentos (Appa), que delimita suelos rurales para destinarlos de forma exclusiva a la producción de comida y seguridad alimentaria. De la Espriella asegura que en menos de ocho días derogará esta medida que, en su consideración, “asfixian la producción agropecuaria” y que además revisará “de manera integral cada norma y cada trámite que frene el desarrollo del campo, con un objetivo claro: devolverle competitividad al agro, fortalecer la producción nacional y garantizar la seguridad alimentaria de Colombia”, en un fuerte guiño al sector. Para el sector empresarial, puso a su ministra de Trabajo, una abogada y especialista en Administración de Empresas, a trabajar en una reforma “profunda” de las normas laborales que para los sectores sindicales será encaminarse por “la ruta de J.P. Morgan”, y de la “flexibilización laboral”, según afirmó el senador del PH y dirigente de la CUT, Wilson Arias.
Sin partido propio y con un discurso antisistema, De la Espriella quiere consolidar el apoyo en el Congreso de los partidos tradicionales para sacar adelante sus reformas, como recortar en un 40% el tamaño del Estado y atacar con mano dura a guerrilleros y narcotraficantes. En esa línea, adelantó que no continuará con los acuerdos de paz firmados con la exguerrilla y se prevé una militarización de los dispositivos de seguridad . «Lunes, 3 de agosto de 2026